Ciclos Formativos de Grado Medio y Grado Superior

Más de 1600 alumnos se matriculan en ciclos formativos relacionados con el vino en Castilla La Mancha

Este curso se ha certificado el buen estado de forma del sector vitivinícola tras comprobar que más de 1.600 alumnos han optado por matricularse en algún ciclo formativo Medio o Superior relacionado con el mundo del vino. Así lo ha anunciado Marcial Marín, consejero de Educación Cultura y Deportes del Gobierno Regional de Castilla La Mancha. La mayoría de estos ciclos formativos forman parte del sector de la restauración como el de Hostelería y Turismo, el de Cocina y Gastronomía o el de Servicios en Restauración, pero existen ya varios dedicados exclusivamente al mundo del vino como son los de Grado Medio de Aceites de Oliva y Vinos, y Grado Superior de Vitivinicultura.

El sector del vino se ha reforzado en los últimos años en nuestro país, con una clara apuesta de las diferentes denominaciones de origen y de una gran concienciación por parte de los productores, que ven en el mercado nacional y sobretodo en el internacional, una buena oportunidad para afianzar la cultura del vino y sus ofertas.

La sociedad española ha optado por relacionarse con la cultura del vino, acudiendo a las numerosas catas y cursos de cata que se realizan en casi todas las grandes ciudades, e interesándose cada vez más por el enoturismo y por las visitas a las instalaciones de grandes y pequeños productores de vino.

Esta tendencia ha interesado también a franjas jóvenes de la sociedad, quienes se han fascinado por la magia que envuelve el proceso de vinificación, y de la transformación de la uva en un caldo tan apreciado por tantos paladares.

Marcial Marín ha hecho hincapié en la importancia de que los alumnos mejoren en idiomas, ya que la exportación de vinos va a vincular cada día más a las bodegas y comercios relacionados con los vinos con los mercados internacionales. En el caso de Castilla La Mancha, cuenta con bodegas de gran calidad y con vinos reconocidos mundialmente. Entender el mercado exterior y poder diseñar el día de mañana productos que satisfagan al público extranjero, asegura la buena marcha del territorio y de la sociedad que lo compone. Es por ello que la comunidad de Catilla La Mancha insiste en una formación a través de los ciclos formativos, de calidad y excelencia.