Ciclos Formativos de Grado Medio y Grado Superior

La posesión de un título oficial aumenta la autoestima

Son tiempos difíciles, económicamente y socialmente. La crisis ha arrastrado a muchas familias a prescindir como mínimo del sueldo de uno de sus componentes, y la situación del mercado parece no ofrecer muchas oportunidades de reconducir sus situaciones. La coyuntura que se palpa en todo el mercado europeo, provoca que como mínimo una cierta sensación de pasividad y desasosiego se extienda invadiendo a muchos de los afectados. En los peores casos han agotado las prestaciones que ofrece el gobierno y agotan las provisiones que en sus tiempos hubieran generado.

El carácter perseverante de aquellos que escrutan constantemente el mercado en busca de un puesto de trabajo es vital para acercarse al éxito. En un entorno con un número de ofertas muy por debajo del número de las demandas, son muchas las puertas que se cierran y es fácil caer en la desesperación. La autoestima y el espíritu optimista y constante son totalmente necesarios.

Para alimentar este espíritu, es necesario que el candidato tenga claro que le acompaña un sello de calidad objetivo ante cualquier fase selectiva de un puesto de trabajo. Los equipos o personas que se sienten delante del candidato evaluando su validez para ocupar una vacante, pueden percibir aleatoriamente las calidades innatas, pero las calidades certificadas a través de un título oficial de cualquier ciclo formativo, son indiscutibles y objetivas.

A la hora de afrontar una fase selectiva de una vacante de empleo, el hecho de disponer de un título oficial de cualquier ciclo formativo ofrece una seguridad y una autoestima al candidato vital para hacerlo con el máximo de garantías posibles. La sensación de poder responder ante cualquier pregunta que se plantee en la fase selectiva, de utilizar el mismo argot entre profesionales de un mismo sector o plantear dudas sobre los procesos específicos que se desarrollen en un puesto de trabajo concreto, establece unos puentes de diálogo entre candidato y ofertante que crea cierto grado de unión entre ellos.

Quizás por este motivo, en los últimos meses se han disparado las matriculaciones en ciclos formativos, y es que son muchos los profesionales que cuentan con una gran experiencia pero no pueden acreditarla con un título oficial. En un entorno con una sobredemanda de empleo donde los ofertantes pueden escoger a placer, la posesión de un título oficial es primordial.