Ciclos Formativos de Grado Medio y Grado Superior

La ganadería y la agricultura, opciones reales en pleno siglo 21

La ganadería y la agricultura se habían convertido en sectores condenados a la desaparición cerca de zonas urbanas, y tan solo en zonas apartadas o dedicadas tradicionalmente a la explotación agrícola o ganadera, conseguían no sin esfuerzos superar año tras año las duras condiciones de trabajo que suponen. La dedicación total sin horarios establecidos, las inclemencias meteorológicas que llevaban al desastre el trabajo de muchos meses, y sobretodo las tendencias de los sectores más jóvenes a dedicar sus vidas profesionales a otra clase de sectores, los habían relegado a un reducido número de personas que trabajando en el campo, veían amenazada la continuidad de sus negocios o explotaciones.

Como muchos otros sectores, durante estos últimos años la crisis ha afectado las circunstancias que les rodean. Pero en este caso, parece que se han abierto varias opciones de negocio alrededor.

La crisis ha removido conciencias y ha hecho meditar a muchos profesionales que se encuentran ahora en situación de desempleo, o que aún conservando el puesto de trabajo ven que una sociedad tan competitiva obliga a un continuo esfuerzo con unas recompensas muy desequilibradas. El estrés, la desmotivación, la competencia dentro y fuera del trabajo, la desconexión con el mundo real que nos rodea, y el consumismo que obliga a no salir del bucle, han afectado a una parte de la sociedad que ve en el ámbito rural, una forma de dedicar su vida y vivirla con mayúsculas a su vez.

Desde la explotación ganadera pura, pasando por la explotación agrícola, y sobretodo buscando un equilibrio entre estos dos sectores y el sector de la hostelería, a través de la formación de ciclos formativos especializados, se observa una tendencia de una parte de la sociedad cosmopolita que quiere emigrar al mundo rural.

La explotación del turismo rural hace tiempo que demostró su viabilidad, y de hecho es un subsector dentro del turismo que conserva una buena salud en plena situación de crisis. Pero como siempre pasa, el cliente ahora pide más, pide productos ecológicos, pide productos autóctonos y pide calidad. Los profesionales que en su día decidieron explotar negocios relacionados con el turismo rural se ven obligados a actualizar sus conocimientos para no tener que depender de terceras personas que encarecerían sus servicios o simplemente los harían inviables.

Los ciclos formativos dedicados a la ganadería, a la agricultura y al turismo, forman a sus alumnos para que sean capaces de dominar parte de estos sectores de forma que puedan ofrecer de sus propias manos todo lo que los clientes de este sector desean.