Ciclos Formativos de Grado Medio y Grado Superior

Fábricas de oportunidades laborales

Somos muchos ciudadanos los que nos preguntamos qué demonios es la crisis. Por mucho que los políticos colapsen páginas de periódicos y espacios en la parrilla televisiva con olas de informaciones técnicas que hablan sobre deudas entre países, deudas entre comunidades, inflaciones, deflaciones, y un sinfín más de datos financieros, a la sociedad todo se resume en una pérdida importante de poder adquisitivo, a una pérdida del empleo, a una pérdida del acceso a servicios supuestamente pagados por todos con anterioridad, y a la pérdida de algunos derechos básicos.

La reprogramación del sistema en el que vivimos es de una necesidad total. Debemos realizar el ejercicio de extraernos de lo que la educación que hemos recibido nos ha inculcado, y analizar qué necesidades reales tenemos cada uno como individuo, y conjuntamente como una sociedad. Somos capaces de imaginarnos un hormiguero, con las hormigas obreras o las soldado paradas porque no tienen alimento porque alguno de sus componentes considera que no es oportuno mandar mensajes químicos que las animen a ello?

Los individuos deben aprender a utilizar correctamente los sistemas que han creado como sociedad, sin derroches y con responsabilidad. Solo así se puede gestionar la solidaridad de la cual podrán beneficiarse aquellos que por circunstancias varias estén en evidentes desventajas sin que sean capaces de remediarlas por si solos.

No hay que mezclar el consumismo con el derecho a la tecnología y a los avances que ponen en nuestras manos herramientas, productos y servicios que nos facilitan la vida y nos regalan tiempo para dedicar a otras cosas. No seamos drásticos.

Muchos emprendedores ya han activado su ingenio para abrir camino a quienes quieran seguirlos. Estos son algunos ejemplos:

Agricultura de proximidad: es posible cultivar productos autóctonos de calidad, sin necesidad de recurrir a productos importados que no se ajustan para nada a nuestra idea de calidad. A lo mejor se ajustan algo más al precio, pero es posible mejorarlo y mejorar la calidad. Eso sí, el agricultor de proximidad deberá conformarse con un sueldo digno, pero no con abundantes riquezas. Esta es la gran diferencia.

Ganadería de proximidad y calidad: Es cierto que alimentar al ganado de forma tradicional y segura no puede competir con la ganadería alimentada con antidiuréticos. Pero la primera es posible con unos beneficios que permitan vivir una vida cómoda al ganadero y la segunda enriquece a demasiados intermediarios.

Con una formación especializada y de calidad, cada uno de nosotros tiene la obligación de encajarnos en este nuevo sistema que debemos idear, no tan solo para cumplir con nuestra obligación con la sociedad, si no para sobrevivir dignamente.